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En el programa número 125 de “Con Ciencias y Educación”, el Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Dr. Raúl Morales Segura, se refirió al fallecimiento del profesor Dr. Ricardo Maccioni, así como a los impactos de la contaminación atmosférica en la salud por el inicio del periodo otoño-invierno.
El programa comenzó con el Dr. Raúl Morales dando la lamentable noticia del fallecimiento del académico del Departamento de Biología y destacado neurocientífico de renombre internacional, Dr. Ricardo Maccioni Baraona, ocurrido el viernes 21 de marzo. “La Facultad ha perdido un destacado académico que durante su vida hizo una contribución significativa, no solamente a la biología de nuestro país y a la formación de distintos cuadros de estudiantes, sino que también una contribución a nivel mundial a la neurociencia”.
A comienzos de los 2000, el académico lideró la creación del Instituto Milenio de Biología y gracias a sus aportes económicos, permitió a la Facultad de Ciencias construir el Edificio Milenio en donde se encuentra actualmente el Departamento de Biología.
Durante la segunda parte de “Con Ciencias y Educación”, el Decano recordó los avances logrados por el Centro Nacional del Medio Ambiente (CENMA) sobre la contaminación atmosférica en las ciudades del sur por su aniversario número 25, destacando su impacto en el desarrollo en las mediciones de contaminantes. “La llegada del Centro Nacional del Medio Ambiente como proyecto internacional entre los gobiernos de Japón y Chile permitió instalar un laboratorio del más alto nivel para la formación de recursos humanos y la medición de agentes contaminantes, no solamente en el aire, sino que también en el agua y en el suelo”.
Además, destacó el impacto que tuvo este Centro en territorios como Temuco, Padre Las Casas, Osorno y Coyhaique, ya que, gracias a estas investigaciones, se pudieron evidenciar los altos niveles de material particulado durante los meses de otoño e invierno, principalmente por el uso de leña y sentó las bases para políticas públicas en calidad del aire. “Estos estudios fueron fundamentales para los actuales planes de prevención y descontaminación en diversas ciudades del sur de Chile”.
En el contexto del inicio del periodo otoño-invierno, el Decano profundizó en el concepto de los agentes oxidantes. “Cuando hablamos de agentes oxidantes atmosféricos, estamos hablando de sustancias que destruyen los tejidos. Así como se oxidan las cañerías, esos mismos procesos ocurren en nuestro organismo al respirar aire contaminado”. También advirtió que estos compuestos afectan directamente al sistema respiratorio y cardiovascular: “Los pulmones capturan el aire, pero junto con él ingresan partículas que luego se distribuyen por la sangre. Esto puede generar la ruptura de vasos capilares e impedir que el oxígeno llegue a las células, provocando enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares”.
El Dr. Morales también fue enfático en advertir sobre los riesgos de realizar actividad deportiva en zonas contaminadas. “He visto con preocupación cómo jóvenes hacen deporte al lado de vías altamente congestionadas. Al respirar más, están incorporando una mayor cantidad de sustancias tóxicas, lo que puede generar un daño cardiovascular grave”. Por esto, recomendó optar por espacios con vegetación. “Si uno hace ejercicio en una zona verde, está más protegido porque las partículas atmosféricas bajan su concentración”.
Finalizando el programa, el Dr. Raúl Morales recomendó el consumo de antioxidantes para prevenir el estrés oxidativo. “Nosotros podemos combatir esa oxidación con antioxidantes mediante el consumo de frutas y verduras, pero también recomiendo la ingesta de vitamina C a través de pastillas: con medio gramo que uno consuma al día, mantiene su cuerpo saturado de antioxidantes”.
Revive la conversación completa en el siguiente enlace:
